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miércoles, 21 de mayo de 2014

Más allá del personaje

Apetece escribir un post largo. Veremos dónde termina. (Seguro que con un poema -dijo el otro, el cómplice traidor...)

Hay momentos complicados o estresantes. En el catálogo de esos días se incluyen los días de lluvia con carreras de abogados que vuelan hacia ningún sitio seguidos ciegamente por legos en leyes, sin saber por qué el rumbo escogido es el que es, confundiendo lo complicado con lo simple, viendo tres pies al gato cuando en realidad no hay ni gato. 

A veces transcurren los años que pasan como días y días como horas, tiempos que te hacen olvidar algunas referencias importantes en tu camino o aparcar algunas pasiones. Así, compruebas cómo se te ha ido un año de tu vida y te das cuenta de que has escrito bastante menos de lo que te reconoces a ti mismo en privado, o que el blog en el que vas volcando aquello que te araña, está tiritando de frío por falta de atención. O simplemente compruebas cómo aquel proyecto musical se quiebra entre los dedos, ocultándose tras la líneas del pentagrama porque sencillamente no le has dedicado el tiempo suficiente, o porque ese tiempo ya estaba ocupado por otras cosas, otros proyectos.

¿Seremos un rey venido a menos cuando el espejo nos refleja como un simple peón?¿Seremos un peón en el fondo del espejo? ¿Qué nos define? ¿Qué no importa?¿Lo que somos o cómo nos ven los demás? ¿Estamos de acuerdo con lo que el espejo nos revela?




Una de esas pasiones aparcadas fue siempre enseñar, donde aprendía mucho más que mis alumnos de mí. El que enseña sabe desde dónde parte pero la interacción con otros sujetos le hace llegar a un puerto inesperado, a plantearse distintas soluciones que al principio no se percibían. Enseñaba porque quería seguir aprendiendo. Últimamente, la vida me ha llevado por otros derroteros, pero el espíritu de enseñar y de aprender sigue presente.

Hace relativamente poco me topé con un estupendo documental que me trajo algunas cosas que creía haber olvidado y me alumbró otras desconocidas. Me recordó mucho esa vieja sensación de estar aprendiendo mientras enseñaba. 

He tardado un poco en escribir este post. Lo he reescrito varias veces. Todo empezó cuando vi una película, concretamente un documental. Ese documental del que hablo se llama Entre Maestros - La película - Una experiencia educativa sin precedentes

En el propio documental, al principio del mismo, se explica cómo surgió la idea, que procede de un libro de un profesor de ciencias llamado Carlos González. Tal y como leemos en Youtube:


El profesor del documental es el autor del libro Veintitrés maestros, de corazón. Un salto cuántico en la enseñanza en el que se basa la experiencia educativa del film.


Carlos González expone técnicas con las que un profesor puede convertir su asignatura, sea la que sea, en autoconocimiento, mostrando que su mirada educativa se puede aplicar sin necesidad de esperar a que el sistema de enseñanza cambie. Propone iniciar una segunda alfabetización con la que conducir la educación a su esencia y a la vez reencantar al profesorado: llevar el autoconociento a clase. 


Algunos blogs de Carlos González:








Blog "Encuentros con tu propia sabiduría":http://encuentrosconlasabiduria.blogs...



Blog de sus charlas y talleres:
http://wwwproximostalleres12.blogspot...

Os dejo con el documental. Disfrutadlo en varias pasadas si es necesario. Muy recomendable llegar hasta el final antes de seguir leyendo el final de este post.




Y fin. O punto y seguido, o tres puntos suspensivos. Como prefiera el lector... Grandes maestros en formato adolescente. Muchas gracias a todos, la verdad. Estáis estupendos. No sé si os ha merecido la pena la experiencia aunque creo que sí. Vosotros valoraréis mejor que nadie el camino emprendido. Como en los problemas de mates, salisteis de A y llegasteis a B, seguramente distintos, no digo que mejores o peores, solo distintos.

Ha estado muy bien el viaje. Me gustó una de las ideas del documental que se resume en la frase "más allá del personaje". Por eso lo escogí como título del post. También me cautivó aquella idea que lanzó una chica sobre que a veces se definía con un adjetivo y que llegaba la vida y la mostraba con el adjetivo contrario, quitándole así la razón.

**********

Me enseñaron que siempre había que entregar algo cuando se recibía un regalo. No es mucho, pero bueno. Dejo un poema cortito al hilo del documental. Se escribe por encargo, porque sí; te inspiran ilustraciones, películas, canciones, mujeres que ya no recuerdas, amigos que dejaron de serlo... ¿Por qué no escribir al hilo de un documental?

Recomendación: ver primero el documental antes de leer el poema. Se entenderá mejor. Si sigues leyendo, entiendo que ya has visto el documental. Fíjate que el que avisa no es traidor. Ahí va...


Más allá del personaje,
donde me define un adjetivo
que se abraza a su contrario. 


Lejos de lo que represento,
mi espejo me miente
cuando me dice cómo soy.

O cuando me grita mi sombra
si es que no te aguanto más
y huye dejando huérfanos a mis pasos.

Mi voz desafina
mentiras como verdades,
ambas indistinguibles a cierta distancia.

Más allá del personaje
que inventamos,
están las quimeras que nos habitan.


viernes, 18 de abril de 2014

Otherside

Hace muy poco, nos topamos por casualidad (benditas sean las casualidades, tan apasionantes como extrañas) con una extraodinaria ilustradora. Se llama Patricia Román. Ni que decir tiene que es altamente recomendable visitar su blog

La ilustración que acompaña este post se enmarca dentro de una serie de 2008 que Patrica Román denomina Otherside, que significa algo así  como "otro lado". Nos ha gustado el nombre porque nos recuerda otros mundos, otras alicias, otros espejos... El post se llama de la misma manera.

Muchas gracias Patricia por tu extraordinario talento y por permitir que nos apropiemos de una pizca de él en Impresiones. 

Sin duda, seguiremos tus acuarelas en la distancia o quizás en la cercanía si las casualidades nos vuelven a juntar.

Como es costumbre de la casa, le ponemos unas palabras a tan bella acuarela, siempre fieles al estilo Impresiones, con un poemita.

******

Soy azul y parezco distante. 
¿Será que desde este otro lado
todo se ve lapislázuli?

Te observo desde mi dibujo
y no sé qué palabras 
quieres que calle.

Diré que algunas manchas rojizas
garabatean mi pasado de mujer cyan
en un lienzo que corre tras mi espalda.

No oculto mis contradicciones,
me apoyaré sobre ellas 
para hablarte desde el silencio.

Quiero que me escuches a gritos,
porque te pintaré palabras
que dibujarán olvidos.

Soy azul y parezco distante. 
Seré azul y eterna
cuando me sueñes junto a un poema.










miércoles, 3 de octubre de 2012

S. tiene que tomar un camino

Hemos descubierto hace un ratito a una ilustradora bonaerense fantástica. Se llama Laura Michell. Al ver la imagen de debajo en su muro, hemos tenido la inevitable tentación de encender el piano en forma de teclado de ordenador y buscar entre sus entrañas un hilo del que tirar, algo que acompañara, que ilustrara con palabras esta ilustración que además, da título a la entrada y al texto: S. tiene que tomar un camino.

Un millón de gracias, Laura, por tu talento y por el hermoso dibujo que nos ha inspirado este garabato en forma de poema. 

Ojalá S. haya encontrado el camino que buscaba. Ojalá...



S. tiene que tomar un camino.
Todavía no sabe cuál.
Su duda se debate entre la voz de niebla
que el futuro dibuja sin señales en los mapas
que habita en las tierras sin nombre en el norte,
y la que barajan sus dedos invisibles,
que pasa por dejarse envolver por ese cálido pasado 
que vive de alquiler en el sur de su corazón
y regresar a él apresuradamente
con la certeza de no disponer en este instante
de una fecha de salida definida.

S. tiene que tomar un camino.
El otoño amarillo y marrón del presente 
le adorna la cabeza desde hace semanas,
lustros, decenios, siglos, eones.
Su helénica nariz, sus ojos neutros que miran sin ver,
sus oídos más que mudos y su boca menos que sorda
entienden que esta extraña quietud
se debe a que su ánimo está lleno de escombros.
Sus sentidos despliegan las alas para el viaje.
Sienten cerca el inicio del despegue, y sin embargo, 
por motivos que desconocen, el vuelo no se produce.


S. tiene que tomar un camino.
Concluye que no le queda otra salida
que abandonar la encrucijada
en la que se encuentra.
Avanzar una casilla en el tablero o retroceder dos,
vivir otra vez con el peligro de lo incierto o de lo que hiere,
o morir cómodamente bajo la piel por simple asfixia.
Todavía no sabe cual va a escoger,
pero intuye que quedarse fija 
en la fotografía del espejo
es la peor solución posible. 

S. elige su camino.