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domingo, 19 de febrero de 2012

Por si prohíben la risa

Hoy toca reír y cantar, hacer crítica a todo aquello que es susceptible de crítica, liberar a don Carnal antes de que doña Cuaresma venga con el recato y su mojigatería y nos prohíba la risa, o peor aún, que nos cobre por ella con algún impuesto municipal, autonómico y/o estatal, que es lo más probable en tiempos oscuros como los que nos acechan. Estamos en tiempo de carnaval.





Queremos compartir en este post dicho espíritu acercándonos a las chirigotas de Cádiz, que celebraron el pasado 17 de febrero, la famosa final que se celebra en el teatro Falla. 

Seleccionamos, cuatro botones de muestra. Advertimos que los vídeos son largos pero merecen la pena verlos enteros. Se aconseja acercarse a ellos en varias etapas. Cuando se nos acaben los motivos para reír, se recomienda encarecidamente pinchar cualquier vídeo que os proponemos. 


Subimos cuatro fantásticas actuaciones. No diremos si ganaron o no, o si estuvieron en la final. Pensamos que es lo menos importante. 


Hoy no hay poema, pero que conste que no es por falta de ganas...





miércoles, 18 de enero de 2012

Síntomas del taedium

El prestigioso departamento de Medicina de la facultad de Milwaukee (no ponemos enlace ni vínculo de Google o de Wikipedia porque damos por hecho que todo el mundo sabe dónde está Milwaukee) nos han remitido vía email este preocupante prospecto médico, un conjunto de síntomas donde se define una terrible pandemia que acecha al hombre moderno y que se ha detectado recientemente. Es una enfermedad degenerativa que de momento no tiene cura, solo medicación paliativa. 

Transcribimos con fidelidad dicho informe médico por si algún lector de Impresiones tuviera la mala fortuna de padecerlo, supiera reconocerlo al instante y pudiera acudir a su médico de cabecera para que le recetase cuantas drogas fueran necesarias para combatirlo.

Al autor de la ilustración del estudio, que con las prisas, no hemos tenido tiempo de localizar, nuestro agradecimiento, como siempre.

Taedium

Síntomas
Primero debe observar con atención
lo que le rodea en ese momento.
Debe saber con exactitud 
el nombre de cada piedra de su celda.
Conocer su número preciso 
entra dentro de los parámetros establecidos
en su posible enfermedad.
Debe reconocerlas,
como un padre
distingue el llanto
de uno de sus trillizos
en plena noche
a varias habitaciones de distancia
con la puerta del pasillo cerrada.

En segundo lugar debe contabilizar
las veces que ha bostezado
en el último cuarto de hora.
Después debe ampliar 
el ratio de su estudio
para saber en cuántas ocasiones
ha mirado el reloj 
en la última hora y media.
Por fin, compruebe que el segundero de su reloj 
funciona y se mueve segundo a segundo.
Anote sus progresos
y haga una gráfica
con tres colores muy saturados
para establecer el seguimiento.

En tercer lugar debe cerciorarse
de la absoluta simetría de sus uñas.
De advertir desigualdades,
proceda con suma cautela
a morderse la imperfección
hasta subsanar la anomalía.
No le importe repetir el ejercicio
tantas veces como crea necesario.
Recuerde que salvo daño estructural,
mal formación congénita 
o accidente laboral o de coche,
debería tener dos manos.
Si ha empezado por la izquierda,
someta a su diestra al mismo procedimiento.

En cuarto lugar pida prestado
el periódico gratuito 
de la mesa de al lado.
Hable un minuto o dos
con su colega que le ha cedido la lectura
sobre inclemencias metereológicas.
Pase a continuación a leer a conciencia
cada página, cada sección del papel prensa.
No se limite a las fotografías.
No desprecie nada.
Un artículo de belleza
del cuidado del pelo que los dueños hacen
de sus animales de compañía
podría parecerle interesante.

En quinto lugar,
levántese, estire las piernas,
aléjese del lugar del que está.
Su estado no debe incitarle
a contraer nuevas patologías.
Si tiene cerca
una máquina de café
tómese un brebaje caliente.
Existen dos variantes para el pago.
Variante una: pague con monedas exactas
y cuente dos veces para asegurarse.
Variante dos: abone con una moneda
de mayor importe
y cuente dos veces el cambio.

Indicaciones
Repita los pasos uno a cinco
tanto como crea necesario.
Si a lo largo de su jornada
se da cuenta 
de que sufre con regularidad
dos o más síntomas descritos anteriormente,
usted padece lo que se conoce 
clínicamente como Taedium,
una patología común
entre el ciudadano medio
con grandes periodos de tiempo
sin producir nada de nada.
Vulgarmente se denomina
como aburrimiento.

Contraindicaciones
No se ría por nada
no salga, no hable,
no invente, no sueñe
no trabaje, no produzca,
no se mueva, no viaje
no apague la tele, 
no abandone Twitter.
Cualquier cambio en su estado
podría ocasionarle
que dejara de aburrirse.
Consulte con su médico
por si sus síntomas cambian.
No vaya a divertirse de golpe.
Podría ser feliz.