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martes, 13 de marzo de 2012

Oda a la crítica

De vez en cuando hay que rescatar a los maestros. Os traemos Oda a la crítica del maestro Pablo Neruda, recitado por uno conocido, el señor Joaquín Sabina. OS dejamos el poema original y la voz rota del flaco de Úbeda. Que os guste.
La ilustración la hemos visto en el blog Filo eco en paz. Muchas gracias por la ilustración. Es muy hermosa.





Oda a la crítica



Yo escribí cinco versos: uno verde,
otro era un pan redondo,
el tercero una casa levantándose,
el cuarto era un anillo,
el quinto verso era
corto como un relámpago
y al escribirlo
me dejó en la razón su quemadura.

Y bien, los hombres, las mujeres,
vinieron y tomaron
la sencilla materia,
brizna, viento, fulgor, barro, madera
y con tan poca cosa
construyeron
paredes, pisos, sueños.

 
En una línea de mi poesía
secaron ropa al viento.
Comieron mis palabras,
las guardaron
junto a la cabecera,
vivieron con un verso,
con la luz que salió de mi costado.


Entonces, llegó un crítico mudo
y otro lleno de lenguas,
y otros, otros llegaron
ciegos o llenos de ojos,
elegantes algunos
como claveles con zapatos rojos,
otros estrictamente
vestidos de cadáveres,
algunos partidarios
del rey y su elevada monarquía,
otros se habían
enredado en la frente
de Marx y pataleaban en su barba,
otros eran ingleses,
y entre todos se lanzaron
con dientes y cuchillos,
con diccionarios y
otras armas negras,
con citas respetables,
se lanzaron
a distupar mi pobre poesía
a las sencillas gentes
que la amaban:
y la hicieron embudos,
la enrollaron,
la sujetaron con cien alfileres,
la cubrieron con polvo de esqueleto,
la llenaron de tinta,
la escupieron con suave
benignidad de gatos,
la destinaron a envolver relojes,
la protegieron y la condenaron,
le arrimaron petróleo,
le dedicaron húmedos tratados,
la cocieron con leche,
le agregaron pequeñas piedrecitas,
fueron borrándole vocales,
fueron matándole
sílabas y suspiros,
la arrugaron e hicieron
un pequeño paquete
que destinaron cuidadosamente
a sus desvanes, a sus cementerios,
luego se retiraron uno a uno
enfurecidos hasta la locura.

Porque no fui bastante
popular para ellos
o impregnados de
dulce menosprecio
por mi ordinaria falta de tinieblas,
se retiraron todos y entonces,
otra vez, junto a mi poesía
volvieron a vivir
mujeres y hombres,
de hicieron fuego,
construyeron casas,
comieron pan,
se repartieron la luz
y en el amor unieron relámpago y anillo.
 

Y ahora, perdonadme, señores,
que interrumpa este cuento
que les estoy contando
y me vaya a vivir
para siempre
con la gente sencilla.

jueves, 8 de marzo de 2012

Hay mujeres

No somos muy dados a celebraciones ni a días en concreto que separan aún más a las mujeres de los hombres, pero siendo el día que es subimos una bella canción firmada por el maestro Joaquín Sabina.



La ilustración la hemos visto en la web encuentos.com

Os recordamos, además, que hicimos nuestro particular homenaje en este link, donde publicamos un libro titulado Muxeres...




Hay mujeres

Hay mujeres que arrastran maletas cargadas de lluvia,
Hay mujeres que nunca reciben postales de amor,
Hay mujeres que sueñan con trenes llenos de soldados,
Hay mujeres que dicen que sí cuando dicen que no.

Hay mujeres que bailan desnudas en cárceles de oro,
Hay mujeres que buscan deseo y encuentran piedad,
Hay mujeres atadas de manos y pies al olvido,
Hay mujeres que huyen perseguidas por su soledad.

Hay mujeres veneno, mujeres imán,
Hay mujeres consuelo, mujeres puñal,
Hay mujeres de fuego,
Hay mujeres de hielo,
Mujeres fatal.
Mujeres fatal.

Hay mujeres que tocan y curan, que besan y matan,
Hay mujeres que ni cuando mienten dicen la verdad,
Hay mujeres que abren agujeros negros en el alma,
Hay mujeres que empiezan la guerra firmando la paz.

Hay mujeres envueltas en pieles sin cuerpo debajo,
Hay mujeres en cuyas caderas no se pone el sol,
Hay mujeres que van al amor como van al trabajo,
Hay mujeres capaces de hacerme perder la razón.

(estribillo)

Hay mujeres que compran a plazos un nicho en el cielo,
Hay mujeres que cambian abrazos por ramos de azahar.

lunes, 13 de febrero de 2012

La más guapa de todas las feas

Por circunstancias que no vienen al caso esclarecer, prestamos nuestra voz y escribimos esta canción por encargo, que pretendemos que sea todo lo canalla y sabinera que nos pueda salir. A ver qué tal afinan nuestros versos y a ver si somos capaces de acercarnos mínimamente al talentoso y sexagenario flaco. 



Que nos disculpen los más forofos, nosotros incluidos. Si merece la pena moverla por ahí, que así lo decidan los jueces que visiten este humilde blog. Se la brindamos gustosamente a los maestros  Joaquín Sabina, Pancho Varona y Antonio García de Diego para que compongan, si ellos lo creen oportuno, el esqueleto musical de la letra que compartimos con vosotros en este post.

La ilustración que hemos seleccionado para maridar al poema es de Pedro Moya, que aparece en su blog Bidru. Un millón de gracias por la sugerente imagen que ha ayudado a armar una parte de la canción. Nuestro agradecimiento.

La canción la hemos titulado La más guapa de todas la feas, verso del poeta callejero, canalla irremediable, pero sobre todo compañero de alguna que otra farra, nuestro compadre Angelito, a secas, ya que no tiene apellido de soltera. De él es la sugerencia de este conato de canción y nuestra la promesa de llevarlo a cabo. Es exagerado decir que una mujer es la más guapa de todas la feas, pero el verso era tan redondo que no nos hemos podido resistir...


La más guapa de todas las feas


Cuando las tardes son malditas
y me abrazo a la belleza 
que tiene la más guapa de todas las feas,
cuando no me apena
si me robas y me quitas
de la cartera esta suerte de tristeza,
cuando de frío y de miedo tirita
este flaco corazón de ginebra.


Cuando tercian los tercios
donde me quiebro en un millar de cervezas,
cuando mis noches
son un broche por el que pierdo la cabeza,
cuando te pido que te calles
por las calles de tu boca llena,
cuando mis ojos cojos
coquetean con tu escote y la gracia que lleva.




Cuando elijo de mal en peor
mis amistades y mis matrimonios,
cuando asumo que no soy para ti lo mejor,
cuando las risas están a cero en las divisas de mi patrimonio,
cuando me divorcio de los divorcios
de las victorias que traen las batallas,
cuando mi piel es un consorcio
que se abriga con este abrigo de piel de canalla.


Estribillo

Pediré de tu garganta
un plan sin palabras,
tu voz que ruge cuando cantas,
tu mano que me meta mano y que el corazón me abra
tu caricia impura, burda, casta y santa,
tu verdad y mis mentiras como otras tantas,
tu tiempo muerto, una pausa pactada,
demasiados besos sordos, mudas caricias sin trabas.
Pediré la secreta cuenta
de lo que a tu esposo no cuentas,
rescindiré tu contrato de cenicienta,
y que aquí y ahora me muera
si tus pechos de caramelo de menta
no quieren que mi lengua les mienta.
Cómo decirte sin que suena a afrenta
que eres la más guapa de todas la feas.


Cuando te busco dentro de mi laberinto,
cuando te escapas de mis espejos,
cuando se me acaba todo el vino tinto,
cuando me muero y resucito mucho más viejo, 

cuando te fugas con cualquiera
que diga y asegura ser tu marido.
Cuando te quiero aunque no me quieras,
cuando mis sueños nacen como quimeras.


Cuando mi alma de cianuro
alquila habitaciones
por un trozo de pan duro,
cuando te aseguro
que me alejo de las malas tentaciones,
cuando estoy completamente seguro
de que la muerte y sus legiones
me dejan sin suerte y en apuros.


Cuando no distingo cicatrices
de heridas oscuras y lejanas,
cuando me cobran las meretrices
mucho más que un beso y una cama,
cuando cuesta demasiado seguir las directrices
que las mujeres de mi vida me mandan,
cuando pido escribirte esta canción para infelices, 
cuando mis palabras son prestadas y mundanas.

Estribillo
Pediré de tu garganta un plan sin palabras...



lunes, 26 de diciembre de 2011

Más de cien mentiras, que valen la pena

Estamos en el post número cien. Nos hace muchísima ilusión haber llegado hasta aquí en apenas tres meses de existencia. Echamos la vista atrás y nos sentimos muy orgullosos de nuestras criaturas digitales. 


Debemos reconocer que lo que más nos ha gustado ha sido poder escribir sobre gente con tantísimo talento. Tienen un talento desmesurado... Este post está dedicado a todos los artistas que han participado desinteresadamente en el blog pero sobre a la gente que sigue fielmente nuestro quehacer diario. Decir que les damos un millón de gracias a ambos sería dar poca recompensa, la verdad.


Este post número cien lo vamos a dedicar al maestro Joaquín Sabina. Habría mucho que decir, muchos poemas que traer, cómo van a caber tantos besos, en una canción...


Pero como estamos en este post número cien, nos ha parecido más que recomendable hacerlo sobre la canción Más de cien mentiras, porque, sin duda, valen y mucho, la pena.





Visto en la web de Juan Osborne

Un apunte sabinólogo. Más de cien mentiras tiene su origen, su inspiración se debe a un fragmento de la película Manhattan de Woody Allen, donde el alter ego del director, cuando le deja su novia, se pone a pensar en las cosas que merecen la pena en la vida. Os dejamos el fragmento de Manhattan.



Un segundo vídeo. Esta vez es un homenaje a la canción que hemos visto en YouTube. El montaje que compartimos aquí está realizado magníficamente por la gente de Picky2222. Nuestro agradecimiento.




Y por último, la letra de la canción, para degustarla una vez más. Se recomienda volver a pinchar el vídeo pero seguir la letra mientras se oye la música de fondo.


 Muchas, pero que muchas gracias a todos.


Más de cien mentiras

Tenemos memoria, tenemos amigos, 
tenemos los trenes, la risa, los bares, 
tenemos la duda y la fe, sumo y sigo, 
tenemos moteles, garitos, alteres.

Tenemos urgencias, amores que matan, 
tenemos silencio, tabaco, razones, 
tenemos Venecia, tenemos Manhattan, 
tenemos cenizas de revoluciones.

Tenemos zapatos, orgullo, presente, 
tenemos costumbres, pudores, jadeos, 
tenemos la boca, tenemos los dientes, 
saliva, cinismo, locura, deseo.

Tenemos el sexo y el rock y la droga, 
los pies en el barrio, y el grito en el cielo, 
tenemos Quintero, León y Quiroga, 
y un bisnes pendiente con Pedro Botero. 

Más de cien palabras, más de cien motivos 
para no cortarse de un tajo las venas, 
más de cien pupilas donde vernos vivos, 
más de cien mentiras que valen la pena. 

Tenemos un as escondido en la manga, 
tenemos nostalgia, piedad, insolencia, 
monjas de Fellini, curas de Berlanga, 
veneno, resaca, perfume, violencia.

Tenemos un techo con libros y besos, 
tenemos el morbo, los celos, la sangre, 
tenemos la niebla metida en los huesos, 
tenemos el lujo de no tener hambre.

Tenemos talones de Aquiles sin fondos, 
ropa de domingo, ninguna bandera, 
nubes de verano, guerras de Macondo, 
setas en noviembre, fiebre de primavera.

Glorietas, revistas, zaguanes, pistolas, 
que importa, lo siento, hastasiempre, te quiero, 
hinchas del atleti, gángsters de Coppola, 
verónica y cuarto de Curro Romero.

(Estribillo)

Tenemos el mal de la melancolía, 
la sed y la rabia, el ruido y las nueces, 
tenemos el agua y, dos veces al día, 
el santo milagro del pan y los peces.

Tenemos lolitas, tenemos donjuanes; 
Lennon y McCartney, Gardel y LePera; 
tenemos horóscopos, Biblias, Coranes, 
ramblas en la luna, vírgenes de cera.

Tenemos naufragios soñados en playas 
de islotes son nombre ni ley ni rutina, 
tenemos heridas, tenemos medallas, 
laureles de gloria, coronas de espinas.

(Estribillo)

Tenemos caprichos, muñecas hinchables, 
ángeles caídos, barquitos de vela, 
pobre exquisitos, ricos miserables, 
ratoncitos Pérez, dolores de muelas.

Tenemos proyectos que se marchitaron, 
crímenes perfectos que no cometimos, 
retratos de novias que nos olvidaron, 
y un alma en oferta que nunca vendimos.

Tenemos poetas, colgados, canallas, 
Quijotes y Sanchos, Babel y Sodoma, 
abuelos que siempre ganaban batallas, 
caminos que nunca llevaban a Roma.

(Estribillo)